HOLA, BIENVENID@S

Te propongo incentivar el uso consciente del espacio. Hace bien beneficiarnos conjuntamente con todos los seres vivos y elementos del paisaje, para así formar una interrelación saludable que restituya la calidad de vida que tenemos en Santiago y se sustente a largo plazo.

CHILE NO BAILÓ BEAT IT

Hace unos días asistí al seminario “Parques Urbanos, una necesidad del siglo XXI”, donde expusieron una serie de casos con resultados exitosos en cuanto a áreas verdes/espacios públicos y comunidad. Una de las pautas para la permanencia exitosa en el tiempo de estas obras, es la apropiación de ellas por parte de los vecinos. Es cierto que en espacios dentro de los barrios es más fácil decidir qué actividades hacer o no, pero ¿qué pasa cuando el grupo que desea expresarse es mayor y más diverso y aspira ocupar un espacio público ad-hoc? ¿Cuáles deben ser los criterios para discriminar la aprobación o negativa a una actividad de ese tipo? ¿Es justo que la restricción responda a un concepto de cultura que para algunos parezca excluyente?.

La cultura es la expresión de la forma de vida de cualquier grupo humano, y tan diversa como éste. Se enriquece con sus contrastes y expresiones disímiles, abarca lo docto y popular, lo antiguo y lo actual. En esta lógica, lo pop es también una expresión cultural que, sin embargo, no parece entrar en los “códigos” que maneja la Intendencia de Santiago, que días atrás optó por cancelar el homenaje llamado “Chile Baila Beat It”, dedicado al fallecido Michael Jackson. Una lástima. Y no lo digo como desconsolada admiradora del rey del pop.
Sin conocer la calidad del despliegue dancístico que los viudos de Jackson esperaban mostrar, la decisión de impedir este tipo de expresiones choca con la esencia del uso de los espacios públicos, a los que todos tenemos derecho: expresión de la sociedad, música, baile, homenajes, convocatorias, encuentros, cumpleaños, etc. En una ciudad como la nuestra, aún tímida en el uso de sus espacios públicos, este tipo de obstrucciones desconcierta. En México un evento similar tuvo el récord Guinness de participación; en Chile, los frustrados bailarines fueron testigos de la hazaña a través de los noticieros, sin entender muy bien por qué en Chile tuvieron un no como respuesta. Quizá es miedo a la aglomeración, posibles desmanes, quién sabe. Lo que sí sabemos, es que tenemos parques, plazas, espacios públicos para darles uso, con criterios que favorezcan la diversidad, e integren en ellos a toda la comunidad.


No perdamos de vista la experiencia de otros países que nos llevan años de ventaja en expresiones colectivas. Y entre las nuestras, cómo olvidar a Tunik y su masiva fotografía de chilenos que encontraron en pleno Parque Forestal, durante una fría mañana, la oportunidad de desafiar pudores y prejuicios, en un acto pacífico, de quieta pose, pero de enorme agitación cultural. Sin duda un hito en el uso de los espacios públicos.


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